Mujeres Narcicópatas

La violencia no tiene género. Aunque la psicopatía y el narcisismo suelen asociarse con los hombres, las mujeres narcicópatas ejercen su control de forma más sutil, a través de la manipulación y el chantaje emocional.

Texto: Farina Chaparro (Experta en Psicopatía y Narcisismo)

 

 

Cuando escuchamos la palabra “psicópata”, nuestra mente automáticamente la asocia con una figura masculina. Esto se debe en gran parte a la influencia del cine y a la notoriedad de asesinos seriales famosos. Si bien es cierto que el porcentaje de hombres encarcelados y diagnosticados con psicopatía duplica al de mujeres, también lo es que la violencia no siempre conduce a la delincuencia. Hoy en día, comprendemos que más allá del maltrato físico, existen otras formas de violencia, como la emocional, que pueden ser igualmente devastadoras.  

En este artículo hablaremos de los narcicópatas, un término que engloba dos personalidades similares: el narcisista y el psicópata. Aunque existen diferencias entre ambos, nos enfocaremos en sus similitudes y en cómo identificar estas conductas en mujeres.  

La característica principal de un narcicópata es su incapacidad de empatizar, la emoción que nos vincula con los demás. Sin embargo, esta ausencia de empatía suele estar encubierta: quienes poseen esta personalidad pueden proyectarse socialmente como individuos encantadores, amables y altamente sociables. Entonces, ¿cómo identificar esta personalidad maliciosa si se camufla tan bien en la sociedad?  

Un patrón clave es que estas personas siempre tienen una víctima de la cual se alimentan emocionalmente y sobre la que ejercen su control. Los narcisistas y los psicópatas comparten rasgos, pero una diferencia fundamental es que el psicópata carece por completo de emociones, mientras que el narcisista sí experimenta sentimientos negativos como rencor, odio y humillación. Esto hace que el narcisista pueda atravesar episodios de ansiedad y depresión, mientras que el psicópata, al ser completamente insensible y apático, puede cruzar límites con mayor facilidad, convirtiéndose en una amenaza más peligrosa para la sociedad.  

Si los hombres con estas personalidades están sobrerrepresentados en las cárceles, ¿dónde están las mujeres con estos mismos rasgos? Las mujeres narcicópatas existen, pero es necesario recalcar que hombres y mujeres tienen diferencias físicas y fisiológicas que influyen en la manera en que se manifiestan estos rasgos. La psicopatía masculina tiende a expresarse con violencia física, mientras que la femenina se manifiesta a través de la manipulación emocional.  

Como sociedad, solemos asumir que las mujeres son más frágiles o emocionalmente vulnerables, lo que dificulta identificarlas como agresoras. Sin embargo, esto no significa que no ejerzan violencia: su modus operandi suele ser más sutil y encubierto, con un alto nivel de control emocional y socialización impecable. En lugar de usar la fuerza, recurren al chantaje, la humillación y la manipulación, herramientas que les permiten ejercer el mismo poder que un psicópata masculino sin despertar sospechas.  

Cuando una mujer cruza la línea y comete delitos graves, la sociedad no suele catalogarla como alguien con un trastorno de personalidad. En cambio, la reduce a dos estereotipos: víctima de sus emociones o femme fatale en busca de justicia.  

Esto explica por qué los hombres con estas características son más fácilmente detectados y condenados por delitos violentos, mientras que la psicopatía femenina pasa desapercibida. Además, muchas de estas mujeres evitan cometer los crímenes por sí mismas, logrando que otros los ejecuten en su nombre a través de manipulación. Como resultado, siguen impunes y fuera del alcance de estudios clínicos y diagnósticos. 

 

 

Red flags en mujeres narcicópatas  

Identificar a una persona con esta personalidad es complicado, ya que un diagnóstico formal solo puede ser emitido por un profesional de la salud mental. Además, para ello sería necesario que la persona se sometiera a evaluaciones psicológicas y respondiera con total honestidad, lo cual es poco probable debido a su ego inflado y su necesidad de mantener la máscara social que la protege.  

A continuación, enlistamos algunas señales de alerta en mujeres con rasgos narcicópatas:  

  • Incongruencia entre lo que dice y lo que hace: su discurso público no coincide con su comportamiento en privado.  
  • Uso del sexo como herramienta de manipulación.  
  • Tendencias sexuales con un alto grado de perversidad.  
  • Sentido de superioridad desmedido o alejado de la realidad.  
  • Victimismo constante: frases como “nadie me quiere”, “todos me envidian”, “nadie hace nada por mí”.  
  • “Luz de gas”: niega hechos o palabras que ella misma ha dicho o hecho, distorsionando la realidad para confundir a la víctima.  
  • Triangulación: compara constantemente a su pareja, amigos o familiares para generar inseguridad y competencia.  
  • Sobreprotección aparente hacia los hijos: usa su papel de madre como escudo, pero no ejerce un verdadero cuidado.  
  • Chantaje emocional o manipulación cuando no obtiene lo que desea.  
  • Interés desmedido por la posición económica y social.  
  • Uso de los hijos como herramienta de manipulación para conseguir algo, sin verdadero interés en ellos.  

El narcisismo y la psicopatía no distinguen entre hombres y mujeres. La violencia tampoco. 

Las mujeres con estos rasgos no solo son novias o esposas, también pueden ser madres, compañeras de trabajo y amigas. Por ello, es fundamental estar atentos a las señales de alerta y entender que el peligro no siempre se presenta de forma evidente.  

Si reconoces alguna de estas características en alguien cercano o crees estar en una relación con una persona así, buscar ayuda profesional podría marcar la diferencia. Hablar de este tema puede salvar vidas.

Más información o ayuda:

Acompañamiento y guía para  víctimas de relaciones con Narcisistas y Psicópatas
Fundación Sobreviví a un Narcicópata
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